El Reglamento establece las reglas del mecanismo de acreditación. Regula los procesos de inscripción y rendición de exámenes y la acreditación.
La obligación de acreditarse se determina según las funciones que cada persona desempeña efectivamente, independientemente del nombre de su cargo. El Comité de Acreditación define las categorías funcionales, sus temarios y los criterios de evaluación, y ejerce estas atribuciones con independencia de criterio y autonomía técnica.
Para resguardar la calidad y confiabilidad del proceso, el Reglamento establece medidas de confidencialidad y seguridad para el Banco de Preguntas, mecanismos de revisión y control de los exámenes, y normas sobre objeciones, infracciones, sanciones y procedimientos disciplinarios.